DE COSTADO
Y me volví de costado…
Un brillo no se atenuaba sin parpadeo
en el centro mis ojos.
Ciegos…
Abiertos.
El silbido incesante en mi tímpano
torturaba mi cerebro estallado de dolor,
y levemente sorbía la sal
que respiraba a través
de mis labios ensangrentados.
La baldosa del suelo
hiela lo que ya no duele,
Es reposo en la flacidez
de la consciencia humillada.
Pero, aunque la desnudez de los pies
no sostenga un cuerpo quebrado
en la soledad que araña los cabellos heridos,
acurrucada…
de lado…
con los ojos velados…
hinchados…
Mi seno materno late.
Los párpados se deslizan por las órbitas ya secas.
De seguro volverá a amanecer
porque tras los golpes del hombre que ama con mano de acero,
tras el azote de sus palabras hirientes,
contra el vientre de mi madre.
El sol se posará en mi frente.
Siempre emerge una luz
aunque el deseo no quiera verla.
Qué más da el día o la noche…
Es tan oscuro el descenso…
Hoy, de nuevo, no podré levantarme…
¿Y si consiguiera el favor del sueño?
Así…
de costado…
IMAGEN
De entre el muro más frío y oscuro, las briznas de la hierba fresca siempre encuentran un soplo de luz para emerger.
Mira con tiento a tu alrededor.
Existe una tierra fértil que jamás se puede aplastar.
¡¡Míra y no dejes de mirar!!
MUJER.
POEMA que da título al libro “De Costado” de la autora Lou de Bouvoir, dedicado por entero al maltrato físico y sicológico de la mujer.
Se engloba en el apartado DIIM (Desarrollo intelectual e integración para la mujer en el mundo).
Ilustraciones e imágenes: Fundación Canónica Venecia.